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martes, 20 de noviembre de 2012

LA TRINIDAD Y LOS ADVENTISTAS QUE CREIA ELENA G.WHITE


Si eres cristiano no adventista y te apoyas en la Biblia para cerciorarte de toda creencia y doctrina, así como debe ha
cerse y hacemos también los cristianos adventistas, me es necesario decirte que la Biblia ofrece suficientes evidencias de la existencia de Dios en tres personas, aunque dejemos fuera de la ecuación a versículos como Mateo 28:19 y 1 Juan 5:7. Los atributos personales asignados al Espíritu Santo en la Biblia son indiscutibles e incontables y entre ellos se encuentra el enseñar (Juan 14:26; Lucas 12:12). El Espíritu Santo convence (Juan 16:8). Además de esto el Espíritu Santo testifica (Juan 15:26; Romanos 8:16), guía (Juan 16:13), intercede (Romanos 8:26, 27), oye (Juan 16:13), habla (Juan 16:13; Hechos 9:29), revela (1 Corintios 2:10), inspira (2 Pedro 1:21), llama (Hechos 13:2; 20:28), envía (Isaías 48:16; Hechos 13:4) y prohíbe (Hechos 16:6, 7). Al Espíritu Santo se le invoca (Ezequiel 37:9), no se le puede mentir (Hechos 5:3), tentar (Hechos 5:9), resistir (Hechos 7:51), entristecer (Efesios 4:30), hacer enojar (Isaías 63:10), ultrajarle u ofenderlo (Hebreos 10:29), o blasfemar contra Él (Mateo 12:31).

Si eres Adventista del Séptimo Día debo decirte que más y más adventistas afirman que las doctrinas de la Trinidad y la existencia del Espíritu Santo como persona no eran creencias de Elena G. White o de los pioneros Adventistas del Séptimo Día. Esto fue cierto al comienzo del movimiento adventista, pero no todo el tiempo según nos explica El teólogo e historiador denominacional adventista Samuel Bacchiocchi, autor de conocidos libros como “De Sábado a Domingo” y “El Cristiano y la Música Rock”, al escribir en la segunda página de su boletín informativo # 150 de “Endtimes” en ingles:

“Contrario a lo que creen algunos adventistas, Elena G. White no apoyó las doctrinas anti-trinitarias de algunos de los pioneros. Por el contrario, ella fue mayormente responsable en guiar a la mayoría de los pioneros en aceptar la doctrina bíblica de la Trinidad. La excepción fue Urías Smith, quien permaneció siendo antitrinitario toda su vida” (http://www.biblicalperspectives.com/endtimeissues/et_150.pdf).

Aunque Elena G. White no aceptó esta doctrina hasta 1898, tampoco se opuso abiertamente a ella durante los primeros 54 años de su ministerio (1844-1898) tal como hicieron otros pioneros, incluyendo su mismo esposo. Finalmente en 1898 ella aceptó, abrazó, apoyó y escribió sobre esta verdad. Es posible que muchos adventistas en diversas partes del mundo no conozcan estos detalles y como resultado estén rechazando las doctrinas de la Trinidad y del Espíritu Santo como tercera persona de la Deidad basado en lo que piensan que fue la posición constante e incambiable de Elena G. White y los demás pioneros.

Es por eso que el propósito de este estudio es hacer meditar y reflexionar a toda persona que dude sobre la base bíblica de la Trinidad y del Espíritu Santo como Dios y tercera persona de la Deidad basado en la posición de Elena G. White al respecto, después de analizar las evidencias contundentes e inequívocas de que ella apoyó esta doctrina durante los últimos años de su vida.


Elena G. White creyó en la Deidad durante los diecisiete últimos años de su vida.

Las preguntas que surgen son: ¿Por qué tomó tanto tiempo para que Elena G. White creyera y aceptara esta verdad y por qué creerla solo durante los últimos diecisiete años de su vida? ¿Cambió Elena G. White de posición con respecto a la Divinidad del Espíritu Santo como persona independiente del Padre y del Hijo? Elena G. White si cambió de posición respecto a esta doctrina pero no fue la única vez que esto ocurrió, como mostraremos más adelante. La verdad fue algo que llegó de forma progresiva, así lo cree la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) en lo que respecta a Elena G. White y la luz recibida e impartida. Muchas otras verdades también tomaron tiempo en llegar al seno de la iglesia. Según el Teólogo y Director de Historia Denominacional de la Universidad Adventista de Andrews, Doctor Jerry Moon, Elena G. White no creyó todas las Creencias Adventistas actuales desde el mismo comienzo de su ministerio. Ella no guardó su primer sábado hasta casi dos años después del chasco (1846), aunque ya estaba recibiendo visiones. Otro ejemplo es la Reforma Pro-Salud, ella no la aceptó y adoptó en su propia vida hasta el 1867, lo que significa que por 23 años después del chasco Elena G. White y los pioneros no solo comían carne, sino todo tipo de carne incluyendo las prohibidas en Levítico 11, según nos dicen la páginas 18 y 19 del mismo documento en ingles citado anteriormente (http://www.biblicalperspectives.com/endtimeissues/et_150.pdf).

Un ejemplo más conocido fue el de la Justificación por la Fe, creencia traída a la IASD por los pastores Waggoner y Jones y no aceptada por EGW hasta 1888, cuarenta y cuatro años después del chasco. Aproximadamente en ese mismo tiempo EGW aceptó la Divinidad de Cristo. Estos son ejemplos de la luz progresiva que fue llegando de forma gradual. Algo que no se detuvo en 1888 ya que diez años más tarde EGW acepta la Doctrina de Espíritu Santo como tercera persona de la Deidad y escribe lo siguiente:


"El Padre no puede describirse mediante las cosas de la tierra. El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales.El Hijo es toda plenitud de la Divinidad manifestada. La Palabra de Dios declara que él es "la imagen misma de su sustancia" (Heb. 1: 3). "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3: 16). Aquí se muestra la personalidad del Padre. El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo" (Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63. Año 1905).

No perdamos de vista lo que dice la última parte de la declaración mencionada porque si existe una declaración de EGW en el cual está en juego su inspiración, es esta que menciona específicamente a las tres personas en nombre de quienes debe ser bautizado todo creyente.


Elena G. White repitió y ratificó la formula bautismal presente en Mateo 28:19

De acuerdo a la Enciclopedia Británica, la Iglesia Católica alteró la formula bautismal original de que todo creyente fuera bautizado en nombre de Jesús, como declaran cada uno de estos versículos del Nuevo Testamento: Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; 22:16; Rom. 6:3-4; 1 Cor. 1:13; 6:11; Gál. 3:27; Col. 2:12 y Santiago 2:7. Eusebio de Cesárea, que vivió en los años 265-339 DC, al citar Mateo 28:19, lo hizo de la siguiente manera: "Id y haced discípulos en todas las naciones en mi nombre, ensenándoles que observen todas las cosas que os he enseñado". Sin embargo, ya antes de esto, teólogos de la iglesia primitiva de forma casi unánime, creían en la Deidad compuesta por tres personas como nos indica la explicación de Génesis 1:26 por el Comentario Bíblico Adventista, Tomo 1, p. 226 y 227:

“Desde el mismo principio, el Registro Sagrado proclama la preeminencia del hombre por encima de todas las otras criaturas de la tierra. El plural "hagamos" fue considerado casi unánimemente por los teólogos de la iglesia primitiva como que indica a las tres personas de la Deidad. La palabra "hagamos" requiere, por lo menos, la presencia de dos personas que celebran un consejo. Las declaraciones de que el hombre había de ser hecho a "nuestra" imagen y fue hecho "a imagen de Dios", llevan a la conclusión de que los que celebraron consejo deben ser personas de la misma Deidad. Esta verdad, implícita en varios pasajes del AT, tales como el que hemos tratado aquí y Gén. 3: 22; 11: 7; Dan. 7: 9, 10, 13, 14; etc., está plena y claramente revelada en el NT, donde se nos dice en términos inconfundibles que Cristo, la segunda persona de la Deidad -llamada Dios por el Padre mismo (Heb. 1: 8)- estuvo asociada con su Padre en la obra de la creación. Textos como Juan 1: 1-3, 14; 1 Cor. 8: 6; Col. 1: 16, 17; Heb. 1: 2 no sólo nos enseñan que Dios el Padre creó todas las cosas por medio de su Hijo sino que toda vida es preservada por Cristo”.


Y por supuesto, Elena G. White, no pone en tela de juicio la autenticidad de la Deidad o de la formula bautismal que está incluida en Mateo 28:19 como pudieron notar en la última parte de la declaración suya en la cual especificó que "en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo".El único texto bíblico al cual Elena G. White pudo estarse refiriendo al escribir lo citado es precisamente Mateo 28:19 que dice: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo". No hay un segundo versículo en la Biblia que encierre esta fórmula bautismal que hoy usa todo el cristianismo incluyendo el adventismo. Si la porción de Mateo 28:19 que tiene que ver con la trinidad no estaba en el original y fue más tarde adicionada por la Iglesia Católica, acusación que se repite con frecuencia, aun en círculos adventistas, ¿Puede establecerse de forma inequívoca entonces que Elena G. White fue inspirada al repetir y ratificar una enseñanza añadida a la Biblia por el mismo poder católico a quien se opuso concerniente a todo lo demás?

Obviamente Elena G. White repitió o ratificó la forma bautismal que incluye la Divinidad en Mateo 28:19 al escribir: "En el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe" porque en todo su ministerio no se le mostró que este fue un versículo fraudulento o que la doctrina allí encerrada era doctrina de hombres. Al sostener la formula bautismal de Mateo 28:19, EGW estaba apoyando una verdad de Dios o un engaño de Satanás y si es lo segundo, EGW no podía haber sido inspirada por Dios o una verdadera profeta al haber sido coparticipe de un engaño introducido en el cristianismo con relación a una formula bautismal anti bíblica y contribuir a que ese engaño se introdujera y fuera puesto en práctica en la Iglesia Adventista.

He aquí otras citas de Elena G. White que también ponen en tela de juicio su inspiración si la Deidad compuesta de tres personas no fuera una realidad.

"El Espíritu Santo es un agente libre, activo e independiente. El Dios del cielo usa su espíritu como a él le place; y las mentes humanas, el juicio humano y los métodos humanos, no pueden fijar límites a su obra, o señalar un canal por el cual deba obrar, así como no pueden decir al viento: 'Te prohíbo soplar en tal dirección y comportarte en tal o cual manera.' "-ST, marzo 8 de 1910.

“El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que pudiese solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino.”-DTG 608.

“Al describir a sus discípulos la obra del Espíritu Santo, Jesús quiso inspirarlos para que alcanzaran el mismo gozo y la alegría que llenaba su propio corazón. Se regocijó con la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Consolador era el más excelso de los dones que podría solicitar al Padre con el propósito de exaltar a su pueblo. Fue dado como el agente regenerador, y sin este don el sacrificio de Cristo hubiera sido en vano. Por siglos el poder maligno se había fortalecido hasta el punto que era asombrosa la sumisión del hombre a la cautividad satánica. El pecado puede ser resistido y vencido únicamente por la intervención poderosa de la tercera persona de la Deidad, que no vendría con una energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace efectivo lo que logró el Redentor del mundo. Mediante el Consolador el corazón se purifica. Gracias a su obra el creyente llega a ser participante de la naturaleza divina. Cristo nos dio el divino poder de su Espíritu para que podamos vencer las tendencias al mal, sean heredades o cultivadas, y para imprimir en la iglesia su propio carácter”.- Review and Herald, 19 de noviembre de 1908.

Existen muchas otras citas de EGW que prueban, al igual que las mencionadas, que EGW creyó en la Trinidad y en el Espíritu Santo como tercera persona de la Deidad durante sus últimos años de vida. Sin embargo solo hemos provisto algunas de las traducidas oficialmente al español. Existen muchas otras citas que se encuentran en libros de EGW en ingles no traducidos al español que no hemos usado en este artículo.

Sin embargo, hay personas que preguntan: “¿Qué importa si yo no creo en el Espíritu Santo como persona? Mi salvación no depende de eso, con solo creer en Cristo, que Él es Divino y que el Padre es Divino, ya es suficiente”.

Cuando se trata de Dios, de los atributos y personas que lo componen, no debemos asumir o tomar muy ligeramente nada, o simplemente descartarlo como opcional de acuerdo a nuestro punto de vista humano, especialmente si tomamos en cuenta lo que dice y significa este texto Bíblico encontrado en Oseas 7:13 y lo que el Comentario Bíblico Adventista comenta sobre él: "!!Ay de ellos! porque se apartaron de mí; destrucción vendrá sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron mentiras contra mí". 

“Hablaron mentiras contra mí. El profeta no acusa aquí al pueblo de que hubiera dicho mentiras sólo contra hombres (vers. 3), sino de algo que es más grave: de mentir contra el Señor o en cuanto a él. Entre tales mentiras podría incluirse la negación de la deidad esencial como atributo exclusivo de Dios, y también la negación de su poder o voluntad ya fuera para proteger o para castigar. 0 quizá el profeta quería decir que esas mentiras consistían en aproximarse hipócritamente a Dios con los labios, mientras que el corazón estaba muy lejos de él” (cf. Isa. 29: 13). [CBA T4 Comentario sobre Oseas 7:13). 


En resumidas cuentas, no se puede creer en Elena G. White como profeta de Dios y negar la trinidad a la misma vez. Ambas cosas no pueden ciertas y verdaderas. Si rechazamos estas dos creencias, estamos rechazando a EGW pues ella las apoya. Cualquier cita de EGW sobre este tema previo a 1898, fue escrita cuando ella no poseía toda la luz referente a la Trinidad y a Dios Espíritu Santo por lo tanto, usar dichas citas como evidencias de que EGW no aceptaba la Trinidad y el Espíritu Santo, no es ser honesto con los demás ni con uno mismo. Usar citas de Elena G. White para contradecir una doctrina bíblica y a la vez contradecir la misma posición que asumió más tarde es un acto deliberado de engaño y disensión. Hacer tal cosa, como hacen muchos, es intentar no solo que Elena G. White se contradiga a si misma sino que contradiga la Biblia. Y si hubo testimonios suyos que hablan en contra de la trinidad antes de ella haber recibido esa luz, se deben aplicar sus propias palabras y su propio consejo ante esos testimonios: 

"Si los Testimonios no hablan según la Palabra de Dios, rechazadlos. No puede haber unión entre Cristo y Belial(2 JT 302). 

Nuestro Señor Jesucristo le dijo a los judíos: "No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras? (Juan 5:45-47).

Hoy ocurre lo mismo con adventistas que tienen en Elena G. White su esperanza como los judíos en Moisés. Sin embargo, en vez de no creer en Jesús, el segundo miembro de la Deidad, como sucedía con los judíos, no creen en el Espíritu Santo, el tercer integrante de la Deidad. Las palabras del Espíritu Santo a los adventistas que no creen en Él serian idénticas a las de Cristo a los judíos que no creían en Él con una excepción, ahora es el Espíritu Santo, no Jesús, el que habla:

"No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Elena G. White, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Elena G. White, me creeríais a mí, porque de mí escribió ella". 

Y así mismo sucedió, Elena G. White escribió de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo y que en cada uno de ellos individualmente se encuentra toda la plenitud de la Divinidad.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

LA TRINIDAD EN LA BIBLIA


Lo más difícil de la concepción cristiana de la Trinidad es que no hay ninguna manera de la perfección y lo entiendo completamente. La Trinidad es un concepto que es imposible para cualquier ser humano para entender completamente, y mucho menos explicar. Dios es infinitamente más grande que nosotros, por lo tanto, no debemos esperar ser capaces de entenderlo totalmente. La Biblia enseña que el Padre es Dios, que Jesús es Dios, y que el Espíritu Santo es Dios. La Biblia también enseña que hay un solo Dios. Aunque podemos entender algunos hechos acerca de la relación de las diferentes personas de la Trinidad el uno al otro, en última instancia, es incomprensible para la mente humana. Sin embargo, esto no significa que la Trinidad no es cierto o que no se basa en las enseñanzas de la Biblia.


La Trinidad es un solo Dios existiendo en tres Personas. Entender que esto no es de ninguna manera sugiriendo tres Dioses. Tenga en cuenta a la hora de estudiar este tema que la palabra "Trinidad" no se encuentra en las Escrituras. Este es un término que se utiliza para intentar definir el Dios trino y tres coexistentes, las personas co-eternas que constituyen Dios. Son muy importantes es que el concepto representado por la palabra "Trinidad" no existe en la Escritura. Lo que sigue es lo que la Palabra de Dios dice acerca de la Trinidad:

1) Hay un solo Dios (Deuteronomio 6:4, 1 Corintios 8:4, Gálatas 3:20; 1 Timoteo 2:5). 

2) La Trinidad está formado por tres personas (Génesis 1:1, 26; 3:22; 11:07; Isaías 6:8, 48:16, 61:1, Mateo 3:16-17, 28:19, 2 Corintios 13:14). En Génesis 1:1, el sustantivo hebreo plural "Elohim" se utiliza. En Génesis 1:26, 3:22, 11:7 e Isaías 6:8, el pronombre plural para "nosotros" se utiliza. La palabra "Elohim" y el pronombre "nosotros" son formas de plural, refiriéndose sin duda en el idioma hebreo a más de dos. Aunque esto no es un argumento explícito de la Trinidad, que hace denotar el aspecto de la pluralidad en Dios. La palabra hebrea para "Dios", "Elohim", sin duda permite la Trinidad. 

En Isaías 48:16 y 61:1, el Hijo es hablar haciendo referencia a el Padre y el Espíritu Santo. Compare Isaías 61:1 con Lucas 4:14-19 para ver que es el Hijo hablando. Mateo 3:16-17 describe el evento del bautismo de Jesús. Visto de este pasaje es Dios el Espíritu Santo descendiendo sobre el Hijo de Dios, mientras que Dios el Padre proclama Su complacencia en el Hijo. Mateo 28:19 y 2 Corintios 13:14 son ejemplos de tres personas distintas en la Trinidad. 

3) Los miembros de la Trinidad se distinguen unas de otras en varios pasajes. En el Antiguo Testamento, "Jehová" se distingue de "Jehová" (Génesis 19:24; Oseas 1:4). El Señor tiene un Hijo (Salmo 2:7, 12; Proverbios 30:2-4). El Espíritu se distingue de la "Jehová" (Números 27:18) y de "Dios" (Salmo 51:10-12). Dios el Hijo se distingue de Dios el Padre (Salmo 45:6-7; Hebreos 1:8-9). En el Nuevo Testamento, Jesús habla con el Padre sobre el envío de un Consolador, el Espíritu Santo (Juan 14:16-17). Esto demuestra que Jesús no se consideran como el Padre o el Espíritu Santo. Tenga en cuenta también todas las otras veces en los Evangelios donde Jesús habla con el Padre. ¿Estaba hablando de sí mismo? No. Él habla a otra persona en la Trinidad: el Padre. 

4) Cada miembro de la Trinidad es Dios. El Padre es Dios (Juan 6:27; 1:07 Romanos, 1 Pedro 1:2). El Hijo es Dios (Juan 1:1, 14; 9:05 Romanos; Colosenses 2:9; Hebreos 1:8, 1 Juan 5:20). El Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4, 1 Corintios 3:16). 

5) No hay subordinación dentro de la Trinidad. Escritura nos enseña que el Espíritu Santo es subordinado al Padre y al Hijo, y el Hijo es subordinado al Padre. Esta es una relación interna, y no niega la deidad de cualquier persona de la Trinidad. Esto es simplemente una zona que nuestras mentes finitas no pueden entender sobre el infinito de Dios. En cuanto al Hijo véase Lucas 22:42, Juan 5:36, 20:21 Juan, y 1 Juan 4:14. En cuanto al Espíritu Santo véase Juan 14:16, 14:26, 15:26, 16:7, y especialmente Juan 16:13-14. 

6) Los miembros individuales de la Trinidad tienen tareas diferentes. El Padre es la fuente última o la causa del universo (1 Corintios 8:6; Apocalipsis 4:11); la revelación divina (Apocalipsis 1:1); la salvación (Juan 3:16-17), y las obras humanas de Jesús (Juan 5:17; 14:10). El Padre inicia todas estas cosas. 

El Hijo es el agente por quien el Padre hace las siguientes obras: la creación y el mantenimiento del universo (1 Corintios 8:6; Juan 1:3 y Colosenses 1:16-17); la revelación divina (Juan 1:1, 16 :12-15, Mateo 11:27; Apocalipsis 01:01), y la salvación (2 Corintios 5:19, Mateo 1:21, Juan 4:42). El Padre hace todas estas cosas a través del Hijo, que funciona como su agente. 

El Espíritu Santo es el medio por el cual el Padre hace las siguientes obras: la creación y el mantenimiento del universo (Génesis 1:2; Job 26:13, Salmo 104:30); la revelación divina (Juan 16:12-15; Efesios 3 : 5; 2 Pedro 1:21); la salvación (Juan 3:6; Tito 3:5, 1 Pedro 1:2), y las obras de Jesús (Isaías 61:1, Hechos 10:38). Por lo tanto, que el Padre hace todas estas cosas por el poder del Espíritu Santo. 

Ha habido muchos intentos de desarrollar ilustraciones de la Trinidad. Sin embargo, ninguna de las ilustracionespopulares son del todo correctos. El huevo (o manzana) falla en que la concha, blanco, y la yema son partes del huevo, no, el huevo en sí mismos, al igual que la piel, la carne, y semillas de la manzana son partes de ella, no la manzana. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son partes de Dios, cada uno de ellos es Dios. La ilustración del agua es algo mejor, pero todavía no para describir adecuadamente la Trinidad. Líquido, vapor y hielo son las formas de agua. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son formas de Dios, cada uno de ellos es Dios. Así, si bien estos ejemplos pueden darnos una imagen de la Trinidad, el panorama no es del todo exacto. Un Dios infinito no puede ser completamente descrito por una ilustración finita. 

La doctrina de la Trinidad ha sido un tema que divide a lo largo de toda la historia de la iglesia cristiana. Aunque los aspectos fundamentales de la Trinidad se presentan claramente en la Palabra de Dios, algunos de los temas secundarios no son tan explícita y claramente. El Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, pero sólo hay un Dios. Esa es la doctrina bíblica de la Trinidad. Más allá de eso, las cuestiones son, hasta cierto punto, discutible y no esenciales. En lugar de intentar definir completamente la Trinidad con la mente humana finita, estaríamos mejor servidos por el hecho de centrarse en la grandeza de Dios y Su naturaleza infinitamente superior. "¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables sus juicios y sus caminos trazando! ¿Quién ha conocido la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? "(Romanos 11:33-34).

viernes, 6 de julio de 2012

El Dios Triuno



El Dios Triuno


Para profundizar nuestro amor por el grande e infinito Dios, para servirlo y adorarlo, debemos captar lo que él nos dice acerca de sí mismo. La Trinidad es un misterio, pero en la Biblia los "misterios" son verdades profundas que un Dios infinito nos revela a un nivel finito. Por eso, podemos hablar de Dios con seguridad solo desde nuestras rodillas. "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es" (Deut. 6:4).

LA PALABRA TRINIDAD no aparece en la Biblia, pero esta doctrina (Dios es uno y, sin embargo, está constituido por tres "Personas") es básica, pues trata de quién es Dios, cómo es, cómo actúa y cómo se relaciona con el mundo. Y que Cristo sea Dios es esencial para el plan de salvación.
En la Biblia, hay tres tipos de evidencias del Dios triuno: 1) evidencias de la unidad de Dios; 2) evidencias de que hay tres Personas que son Dios; 3) indi­cios, en el texto, de la triunidad de Dios.
Las distinciones entre Dios, Cristo y el Espíritu Santo, en la Biblia, deben comprenderse como la forma en que Dios es en sí mismo, por difícil que sea captarlo. "Los eternos dignatarios celestiales -Dios, Cristo y el Espíritu Santo-" (Eu 447) son iguales pero no idénticos ni intercambiables.
Aunque al principio de nuestra historia hubo algunas dudas, nuestra iglesia ha tomado una posición firme. La Creencia Fundamental N° 2 dice: "Hay un Dios: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, la unión de tres personas coeternas".

El sistema de creencias de los antiguos hebreos era rigurosamente mono­teísta: "mono" que significa "uno", y "teísta", de la palabra griega para "Dios", queriendo decir que hay solo un Dios verdadero. Esta posición es invariable a través de todo el Antiguo Testamento. Hay solo un Dios, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y no muchos dioses, como creían las naciones y las tribus que rodeaban a los hebreos. En este sentido, la religión de la Biblia es singular.
¿Cómo habla Dios de sí mismo en Éxodo 3:13 al 15 ( CB ) ? ¿Cómo implican estos versículos la unicidad de Dios?


La unicidad (cualidad de ser uno) de Dios también se encuentra en el texto de Deuteronomio 6:4, que los judíos llaman "la Shemá". Recibió este nombre porque la palabra inicial, la orden "Oye", en hebreo, es la palabra "shemá". Esta afirmación es una de las grandes verdades acerca de Dios, que el pueblo de Israel debía creer y enseñar a sus hijos.
"Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es" (Deut. 6:4 ( CB ) ). Compa­ra este versículo con Génesis 2:24 ( CB ) : "Por tanto, dejará el hombre a su pa­dre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne". ¿Qué nos dice que la misma palabra hebrea para "uno" aparezca en ambos textos?

La misma palabra, ejad, para "uno", se usa para Dios en la Shemá de Deuteronomio 6:4 ( CB ). La palabra ejad, para unicidad, no implica una suma matemá­tica sino, en cambio, una unidad compleja. Aquí, algo se afirma acerca de una unidad de partes diferentes. El esposo y la esposa han de ser "uno" (ejad) de acuerdo con Génesis 2:24, así como en Deuteronomio Dios es "uno".
¿De qué modo el Nuevo Testamento habla acerca de la unidad de Dios? Sant. 2:19 ( CB ) ; 1 Cor. 8:4 ( CB ) .

¿De qué forma el comprender a Dios como "uno" nos ayuda a evitar las trampas de la idolatría en cualquiera de sus formas? ¿Por qué debemos adorar solo a Dios? ¿Cómo puedes erradicar cualquier "ídolo" de tu propia vida?

La divinidad del Padre rara vez se discute. Al cuestionar la Trinidad, algunos desafían la divinidad de Cristo. Si Jesús no fuera eterno y plenamente divino, el plan de salvación estaría muy comprometido (ver la sección del jueves).
¿De qué modo Pablo, una vez un estricto fariseo, habla acerca de la divinidad de Cristo? Fil. 2:6 ( CB ).

Para un fariseo cuyo cimiento acerca de la unidad de Dios es el Antiguo Testamento, esta es una afirmación asombrosa, porque revela el compromiso de Pablo con la divinidad de Cristo.
El libro a los Hebreos -escrito a judíos que eran sólidos monoteístas, como Pablo contiene afirmaciones fuertes que subrayan la divinidad del Hijo de Dios. En Hebreos 1:8 y 9 (CB ) , la naturaleza divina de Cristo está expresada en forma explícita.
Pero, más importante que la revelación de la divinidad de Cristo es la auto- conciencia de Jesús. Él no recorría Jerusalén con un coro que proclamaba su divinidad. No obstante, los cuatro evangelios incluyen muchas evidencias que revelan cómo se veía él a sí mismo. Jesús afirmó poseer lo que correspondía solo a Dios: habló de los ángeles de Dios como de sus ángeles (Mat. 13:41 ( CB )); afirmó perdonar pecados (Mar. 2:5-10 ( CB )); y afirmó tener el poder de juzgar al mundo (Mat. 25:31-36 ( CB )). ¿Quién podía hacer esto, apropiadamente, fuera de Dios?
Jesús aceptó la adoración de diversas personas: Mat. 14:33 ( CB ) ; 28:9 ( CB ); Luc. 24:50-52 ( CB ) ; Juan 9:35-38 ( CB ). Compara sus acciones con las de Pablo (Hech. 14:8-18) ( CB ) . ¿Qué revela acerca de su divinidad el hecho de que Jesús aceptó esta adoración?

Durante su juicio, se lo acusó de pretender ser el Hijo de Dios (Juan 19:7; Mat. 26:63-65). Si Jesús no se consideraba a sí mismo Dios, esta era una opor­tunidad básica para que él corrigiera ese error. Pero no lo hizo. De hecho, en su juicio ante Caifás, afirmó su propia divinidad bajo juramento. En la Biblia tenemos evidencias muy sólidas de la divinidad de Cristo.
Medita en la vida de Jesús y concéntrate en el hecho de que él era Dios mismo, el Creador del universo. ¿Qué nos dice la Biblia acerca del amor de Dios por el mundo? ¿Por qué deberías obtener mucho consuelo y esperanza de esta verdad asombrosa?


Si Dios puede ser "uno" en las dos Personas del Padre y del Hijo, añadir una tercera Persona a la Deidad no debería presentar mayores dificultades: ha­blamos acerca del Espíritu Santo.
Lee Génesis 1:2 ( CB ) . ¿Qué se dice del Espíritu Santo tan temprano en el registro bíblico?

¿De qué modo Mateo 28:19 ( CB ) llama la atención a los tres miembros de la Deidad?

Cuando Jesús indicó cómo bautizar a los nuevos creyentes, mencionó a las tres Personas. Esta fórmula bautismal se usa en la mayoría de los bautismos cristianos actuales. La persona que ha elegido seguir a Jesús es bautizada en el "Nombre" (en el griego es singular, no plural), aunque incluye a las tres Personas, que se ven como Uno.
En el bautismo de Jesús, las tres Personas estuvieron juntas. Lee la descrip­ción en Marcos 1:9 al 11. Marcos dice que los cielos se "abrieron" (vers. 10) (se traduciría mejor con "se rasgaban", BJ). Él menciona a los tres Miembros de la Deidad en una majestuosa revelación de Dios, que afectó incluso la naturaleza.
Así como con Jesús, la obra del Espíritu Santo está vinculada con las acciones de Dios. Repasa las siguientes descripciones de las acciones del Espíritu Santo:
  1. Cuando el ángel anunció el nacimiento de Cristo, le dijo a María que su hijo sería llamado "santo" porque el Espíritu Santo vendría sobre ella (Luc. 1:35 ( CB )
  2. También afirmó que echaba fuera los demonios por el Espíritu de Dios (Mat. 12:28 ( CB ) ).
  3. El Espíritu, que continuaría la obra de Cristo después de su partida, es otro Consolador de la misma clase (Juan 14:16 ( CB ) .
  4. Jesús sopló el Espíritu Santo sobre sus seguidores (Juan 20:22 ( CB )).
  5. Los nuevos cristianos tendrían tanto la morada del Espíritu Santo en ellos (Juan 14:17 ( CB ) ) como el Espíritu de Cristo (Gál. 2:20 ( CB ) ; Col. 1:27 ( CB ) ).
Cristo y el Espíritu Santo están íntimamente vinculados en su ministerio. Además, hay referencias bíblicas que identifican al Espíritu Santo como Dios. Lee Hechos 5:1 al 11( CB ). ¿Cómo nos ayuda este incidente a comprender la divi­nidad del Espíritu Santo?

Si bien la Biblia es muy clara respecto de que Dios es uno (ejad), ella tam­bién habla acerca de la pluralidad de Personas. Los eruditos y los estudiantes de la Biblia, a través de los milenios, han visto, en muchos textos del Antiguo Testamento, poderosas evidencias de la naturaleza plural de Dios. Esta verdad, como muchas otras, se ve más plenamente revelada en el Nuevo Testamento.
Lee Génesis 1:26 y 27 ( CB ) . ¿Cómo se revela aquí la pluralidad de Dios?


Esta combinación de plural y singular cuando se refiere a Dios también aparece en Génesis 11:7 y 8 ( CB ) , en la construcción de la torre de Babel. Dios mismo habla otra vez. Se menciona a "Jehová", pero habla como uno de un grupo (verbos en plural).
Lee Isaías 6:8 ( CB ). ¿De qué forma ves la pluralidad del "Señor" también aquí?
En el Nuevo Testamento, ¿cómo exalta Pedro, en el sermón de Pentecostés, a Jesús dentro de la Deidad? (Ver Hech. 2:33 ( CB ).) Pedro, un devoto judío monoteísta y, por ello, creyente en un Dios, proclama la plena divinidad de Cristo, ahora en el cielo. En su carta a los exiliados judíos de la dispersión, Pedro otra vez comunica evidencia de la naturaleza triuna de Dios. (Ver 1 Ped. 1:1-3 ( CB ).)
¿Cómo incluye Pablo la pluralidad de Dios al describir el proceso de la salvación? 2 Cor. 1:20-22 ( CB ) . (Ver también 2 Cor. 13:14 ( CB ).)
Con nuestras mentes finitas y, además, caídas, esta enseñanza no es fácil de captar plenamente. Estamos tratando aquí con la naturaleza de Dios, el Creador del universo. Cuán necio sería pensar que podríamos comprenderlo completamente; como seres humanos, en especial, no comprendemos "com­pletamente" casi nada. Medita aun en las cosas más sencillas que puedes pensar. ¿Cuántos aspectos de ello quedan más allá de tu captación? ¿Cuánto más si es algo tan grandioso como la naturaleza de Dios mismo?



Aquí está la concentración mayor de referencias a Dios como tres Personas coiguales, y a la dinámica interna en la Trinidad. La doctrina de la Trinidad no es una especulación abstracta, sino la conclusión obtenida por el estudio de la Biblia.
La divinidad de Cristo es importante. Si Cristo no fuera plenamente Dios, él pasaría nuestro castigo a otro, en vez de tomarlo sobre sí mismo. El evangelio enseña que Dios en la cruz cargó con los pecados del mundo. Cualquier otra cosa le quitaría su poder a la expiación.
Piensa en esto: si Jesús fuera un ser creado, y no plenamente Dios, ¿cómo po­dría él -como criatura- soportar la ira de Dios contra el pecado? ¿Qué ser creado, por exaltado que fuera, podría salvar a la humanidad de la violación de la Ley?
Si Jesús no fuera divino, la Ley de Dios no sería tan sagrada como Dios mismo; si su violación pudiera expiarla un ser creado, solo sería tan sagrada como un ser creado. El pecado mismo no sería tan malo, si bastara la muerte de una criatura y no la del Creador. El hecho de que requirió que Dios mismo, en la Persona de Cristo, remediara el pecado es una evidencia de cuán serio es el pecado.
Además, la seguridad de la salvación viene por lo que Cristo hizo -y no por nuestras obras-, pues Dios mismo pagó la penalidad por nuestros pecados. ¿Quépodríamos hacer nosotros para añadir algo a esto? Si Cristo fuera creado, tal vez podríamos añadir algo. Pero Dios, el Creador, se sacrificó por nuestros pecados... y sería casi una blasfemia creer que podríamos hacer alguna cosa para complementar aquel sacrificio. Por eso, si Cristo no fuera divino, la expia­ción estaría fatalmente comprometida.
 Piensa: el Creador del universo murió en tu lugar para que tengas vida eterna. ¿Cómo puedes obtener esperanza y seguridad de esta verdad asombrosa? A la luz de esto, ¿qué otra cosa realmente importa?

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: En la doctrina de la Trinidad, no encon­tramos tres roles diferentes en una Persona (eso sería modalismo). Tampoco hay tres dioses en un conjunto (eso es triteísmo o politeísmo). El Dios único ("Él") es también, e igualmente, "Ellos"; y "Ellos" están siempre juntos, cooperando estrechamente. El Espíritu Santo ejecuta la voluntad del Padre y del Hijo, que es también su propia voluntad. Dios revela esta verdad sobre sí mismo en toda la Biblia.
Algunos luchan con la divinidad de Cristo porque, en la Tierra, Jesús se subordinó a la voluntad del Padre. Muchos piensan que es una "prueba" de que era menos que el Padre. Pero esta realidad no refleja la naturaleza de la Deidad, sino cómo operaría el plan de salvación. Jesús vendría a la humanidad, llegaría a ser "obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Fil. 2:8). Y "aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y [...] vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen" (Heb. 5:8, 9). Estas afirmaciones revelan que la subordinación de Jesús resultó de la Encarnación, que era vital para el plan de salvación. Solo prueban que él es plenamente divino y eterno.
" 'Y será llamado su nombre Emanuel [...] Dios con nosotros'. 'La luz del conocimiento de la gloria de Dios' se ve 'en el rostro de Jesucristo'. Desde los días de la eternidad, el Señor Jesucristo era uno con el Padre; era 'la imagen de Dios', la imagen de su grandeza y majestad, 'el resplandor de su gloria'. Vino a nuestro mundo para manifestar esta gloria" (DTG 11).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR
  1. Algunos pioneros adventistas lucharon con la doctrina de la Trinidad. Hoy, la iglesia tiene una posición firme sobre esta doctrina. ¿Cómo nos revela, este cambio en el tiempo, la naturaleza progresiva de la verdad? Tú mismo ¿cómo has crecido en tu comprensión de la verdad? ¿Qué creencias sostuviste una vez, que hoy ya no aceptas?
  2. Juan 8:58 dice: "Jesús les dijo: De cierto [...] Antes que Abraham fuese, yo soy". ¿Cómo revela este texto la divinidad de Cristo?
RESUMEN: Para profundizar nuestro amor por el grande e infinito Dios, para servirlo y adorarlo, debemos captar lo que él nos dice acerca de sí mismo. La Trinidad es un misterio, pero en la Biblia los "misterios" son verdades pro­fundas que un Dios infinito nos revela a un nivel finito. Por eso, podemos hablar de Dios con seguridad solo desde nuestras rodillas. "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es" (Deut. 6:4 ( CB )).

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 19:4; Job 38:4-7; Deu­teronomio 32:10, 11; Salmo 19; Juan 1:1-13; Romanos 5:12; Isaías 66:22.

PARA MEMORIZAR:

PENSAMIENTO CLAVE
La doctrina de la creación en seis días literales es fundamental para todo lo que creemos.

RESUMEN:


A pesar de los muchos intentos de mezclar el concepto bíblico de la creación del mundo con la teoría del evolucionismo, las dos enseñanzas son totalmente opuestas. Los cristianos deben mantenerse firmes acerca de la historia literal de la creación; si esta desaparece, el plan de salvación desapa­rece con ella.